sábado, 26 de julio de 2008

¡Adustas damas nacionales!

¡Adustas damas nacionales!

¡Adustas damas de San Carlos!

¡Adornadas terribles florerías

Adustas damas del país!


Damas fernandinas orgullosas.

¡Imagínense una dama fernandina!

¡Apacibles damas fernandinas!


¿Nos dictan los poemas las damas nacionales?

¿Autorizan el tráfico las damas?

¿La acción de respirar?

¿El vuelo?


Adustas damas nacionales de San

Carlos Florerías adornos lo terrible las

damas del país,


Orgullosas fernandinas damas

¡imaginen!

Apacible tráfico de damas

Nacionales

Damas de San

Carlos.

martes, 22 de julio de 2008

De una mujer azul

De una mujer azul se aguardan fraguas de herrería días de guardar herencias de mampostería
cabalgatas infames indecencias
de una mujer azul celebraciones cangrejos arroyos de aguas estuáricas días de pasión generalizada
de una mujer azul se esperan días rojos ojos de
quinientos canales ensayos que nada saben acerca de mujeres azules
de una mujer azul se espera que ignore la ternura la violencia de las siete de la tarde en la calle paysandú o camino a aiguá por la ruta doce o tras el cerro san antonio al oeste de la península que separa las aguas oceánicas de las que no lo son
una mujer azul no dejará que el olvido se haga cargo no dejará de enviarte cartas manuscritas postales otoñales con leyendas al borde de lo cursi

¿traicionaría una mujer azul a uno que la quiso?
¿le dejaría de escribir cartas manuscritas dando cuenta del olvido narrando esas circunstancias?
¿volvería una mujer azul a retornarte cartas de amor pulseras inciensos ofrendas para la diosa del mar?

recortes furiosos recortes de la furia fotos de actrices famosas de la tele poetisas folletines apuntes de ignotas puestas en escena collares la crueldad agazapada en sacerdotisas volvería una mujer azul solo para maldecirte eso las distingue quizá

lunes, 16 de junio de 2008

Los extras los pobres los no convidados

donde el poeta se apoya
en los ecos del neobarroco la
textura de los campos
de mascaró
el regreso al coloquialismo de
cierta poesía argentina
y la palabra lobotomía

Los extras los pobres los no convidados
Los que aplauden los de la vereda de enfrente
Los de afuera del cibercafé.
Los de la frontera tras la línea blanca los de la barraca
la portuaria marineritos que escaparon de Tuñón
(coreanos peruanos algunos paraguayos)

La basura está en Felipe Cardozo, Cochabamba, son
las tres de la mañana y
el foco del vehículo
atraviesa sombras fantasmagóricas, la ni-

ñez en situación de calle
¡qué fino qué elegante qué portento de estadística!
¡Reciclar la basura! ¡eso! ¡Línea verde
ecológica perfumes de fragancias francesas! ¡eso!
El vehículo ahora por Cochabamba, es un Peugot

Ahora cruza avenida Italia

ya no hay pobres acá, al menos no tan
visibles ¡eso!
Raquel quiere que escriba un poema acerca de eso
discuto largamente con Raquel
teorías acerca del cambio social
“Esto es el 2002, Raquel, aquí no se habla de cambiarlo todo.”

Lo-
botomía del lenguaje lejanos discípulos de Tuñón mari-
neritas sin gracia
palaciegas fiestas ceremonias en el obispado
mujeres que se mueren en las clínicas clandestinas
¡eso!

niñas de doce trece años madres prematuras
no se distinguen de sus hijos
casi,

sábado, 8 de diciembre de 2007

te voy a querer hasta la primavera

te voy a querer hasta la primavera
dijo él
no prometas cariño amor
dijo ella,

quizá hasta noviembre
dijo él
ya se sabe que no hay amores en noviembre
dijo él
no prometas cariño no ha de resultar
dijo ella,

escucha el ruido de la balacera
aquí sí crecerá el pasto
en este rincón del
corazón
dijo él
perdona amor
dijo ella,

cariño imbécil
dijo él
no prometas siquiera el fin del mundo
dijo él
no ha de resultar,

yo vi fresas de la amargura

y a pier paolo passolini en “el evangelio según san mateo”
y policías que corrían tras el matrero todas las cintas
y películas varias que no integran el programa de raimondi los
lunes
franceses, y
filmes sobre el desamparo y el mismo desamparo -no era un personaje-, en el cine
de sarandí grande, y en el roma
y cantantes melódicos y
crónicas
y el diario el plata y bp color y la tribuna
y el cine arte del salvo,
y a león lev entrar y ver una de tarkovski y cine de georgia años después
y vi a políticos de izquierda hablar de acumulación de fuerzas
y a ti cambiarte de camiseta debajo de una llovizna de esas que justifican la literatura,
crónicas
acerca de las fresas de la amargura,
y leí en periódicos de izquierda agudas crónicas acerca de las fresas
y
vi a josé emilio pacheco hablar acerca de
los terremotos
y a malí contarme de las carreteras mejicanas y de los peajes y de las otras carreteras
sin peajes ni primer mundo ni mtv por donde
viajan los pobres a
san diego
vi cantantes melódicos marchosos en san diego
y el estadio de toluca donde uruguay perdió en 1970 con brasil 4-2
y una noche a osvaldo soriano contar sus propios recuerdos construir con ellos historias de
desamparo
crónicas
y muchas cosas más, entre ellas las piernas de una mujer hermosa que
empalidecieron obnubilaron boicotearon todo lo demás queantes había visto.

desconfía de la hermosa


al que extraño es al viejo león del zoo
Juan Gelman

desconfía de la hermosa
nada hay tras esa puerta
el futuro nada bueno
(nos puede deparar
solo extraño al viejo león del zoo
(sin religión
desconfía de la hermosa
(hermano mío
desconfía de la bala
(de los perseguidos
de los infelices
nada hay tras el futuro
(perversa sensación
crepita
la morgue es aquí
la extrañas?

ella se ha ido con otro caballero
contienes la respiración,
desconfía de la hermosa
(de los pordioseros

seguridad pública
vosotros los incorruptibles
os juro
me voy a hacer de izquierda

desconfía de la hermosa de la rosa púrpura
de los iraníes de los chipriotas de los azeríes
nada hay tras esa
(puerta
sólo el viejo león del
zoo
sin religión,
desconfía de la hermosahermano mío.

sábado, 1 de diciembre de 2007

las diosas

las diosas no precisan de
descubrimientos somos nosotras quienes
los necesitamos (Porque la diosa
tiene que ser nombrada),
En todo caso es de nosotras esa pasión, perversa, por nombrar
las cosas.
me fascina perseguirla
ignora que yo la persigo,